POSTCIRUGíA ESTÉTICA MAMOPLASTIA DE AUMENTO

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DEPRESIÓN POSTOPERATORIA

MAMOPLASTIA DE AUMENTO

LA CONTRACTURA CAPSULAR
MASAJE DE MOVILIZACIÓN DE LOS IMPLANTES
EL EJERCICO FÍSICO
EL CUIDADO DE LA PIEL
EL SUJETADOR Y LA BANDA
PREGUNTAS MÁS FRECUENTES

 

MAMOPLASTIA DE AUMENTO

“¡Qué pechos y que gentileza! Por hermosa te tenía hasta agora, viendo lo que todos podían ver; pero agora te digo que no hay en la ciudad tres cuerpos tales como el tuyo.”
Fernando de Rojas. “La celestina” 1499.

mamoplastia de aumento

¿EN QUÉ CONSISTE?

La mamoplastia de aumento es una intervención por la cual se aumenta el tamaño del seno, introduciendo implantes en la mama.

La incisión quirúrgica, es decir el lugar por donde se introducen los implantes o prótesis mamarias puede ser: el borde inferior de la areola, la axila o el surco submamario. Las cicatrices resultantes son apenas perceptibles en la mayoría de los casos. El implante puede estar colocado debajo del pectoral mayor (posición submuscular), debajo de la fascia del pectoral (posición subfascial) o entre la glándula y la fascia (posición sublandular).

Para alojar el implante el cirujano debe crear un espacio que se denomina bolsillo. Para ello puede ser necesario liberar algunas fibras musculares o la fascia que las recubre.

El implante mamario puede estar relleno de gel de silicona o suero salino. Atendiendo a su forma los implantes (o prótesis mamarias) se clasifican en redondos o anatómicos.

Los implantes se pueden diferenciar según su superficie en: lisos (su superficie de contacto es lisa, sin irregularidades) y rugosos o texturizados (su superficie de contacto es irregular).

Los implantes anatómicos, de gel cohesivo y rugosos son en la actualidad los utilizados por los mejores cirujanos plásticos.

La intervención se realiza con anestesia general o con local más sedación.

¿CÓMO ES EL PERIODO POSTOPERATORIO?

En los días posteriores a la intervención la paciente puede sentir molestias o dolor similar a las agujetas. El seno tiene edema lo que determina que el volumen final sea inferior al que muestra los primeros días. Además del pecho puede estar edematizado el resto del tórax, especialmente la zona de las costillas y esternón.

Los implantes en posición subpectoral suelen causar un periodo postoperatorio mas molesto y lento que los implantes en posición subglandular o subfascial.

Puede haber una perdida de sensibilidad en la mama ante estímulos táctiles o térmicos y una disminución de la sensibilidad erógena en el pezón que poco a poco se va recobrando. En raras ocasiones está perdida de sensibilidad puede ser permanente. Algunas mujeres tras la operación obtienen una mayor sensibilidad erógena en sus senos, posiblemente a consecuencia de una mejora de la autoestima y de la percepción de su imagen corporal. También es habitual sentir una hipersensibilidad molesta en la areola-pezón ante cualquier estímulo, poco a poco se recupera la sensibilidad normal. Las zonas donde se ha realizado la incisión pueden tener falta de sensibilidad durante algunas semanas.

La presencia del implante crea una alteración en el esquema y en la imagen corporal que necesita un pequeño periodo de adaptación. Es normal al principio verse rara en el espejo y tener sensación de cuerpo extraño. Después de unas semanas se sienten los implantes como propios. Ver Aceptación de la nueva imagen corporal.

Algunos cirujanos realizan un vendaje compresivo que se retira pasados unos días. Casi todos recomiendan la utilización de sujetadores deportivos día y noche, y evitar los sujetadores con aros durante dos meses. La evolución del pecho puede condicionar el tipo de sujetador a utilizar.

En ocasiones se utiliza una banda de compresión para ayudar a descender un pecho que ha quedado un poco alto. Esta banda solo debe utilizarse si lo prescribe el cirujano plástico y no porque otra mujer la haya utilizado.

Las mujeres que han lactado describen en el postoperatorio inmediato una sensación similar a la subida de leche, poco a poco va remitiendo.

Es necesario dormir boca arriba las primeras semanas tras la cirugía. Este hecho sumado a la tensión postoperatoria, y al “miedo a que pase algo”; hace que la paciente adapte una “mala postura” y que frecuentemente aparezca dolor de espalda y cuello.

Durante los primeros días es recomendable no coger pesos ni hacer deporte o actividades violentas, tu cirujano dependiendo del tipo de intervención y evolución te aconsejará lo más conveniente.

Cuando la vía de acceso es la axila, pueden producirse adherencias en la cicatriz o “cuerdas cutáneas” que reducen temporalmente la movilidad.

 

¿CÓMO REALIZAMOS EL TRATAMIENTO POSTOPERATORIO?

Antes de realizar por primera vez los tratamientos de recuperación debemos conocer la fecha de intervención y el tipo de implante utilizado, ya que los implantes lisos deben recibir masaje de movilización y los rugosos no.

Los tratamientos tienen una parte común para implantes de superficie lisa o rugosa que consiste en drenaje linfático manual (DLM), ultrasonidos y tratamiento de la espalda.

La experiencia cotidiana nos demuestra que las pacientes que reciben sesiones postoperatorias correctamente realizadas tienen una recuperación más corta y agradable, aliviándose muchísimo la tensión en mamas y espalda. El beneficio obtenido se nota desde la primera sesión.

Los tratamientos de recuperación postoperatoria ayudan a normalizar antes la sensibilidad en la mama y a readaptarse al nuevo esquema e imagen corporal al introducir un estímulo táctil.

Las maniobras suaves y precisas de drenaje linfático disminuyen en menor tiempo el edema postoperatorio. Al disminuir la hinchazón del seno desparecerán antes la tensión y molestias en la mama, además de facilitarse la cicatrización. Las maniobras se realizan con extremo cuidado y tienen que ser siempre agradables para la paciente.

Los ultrasonidos tras la intervención, ayudan a eliminar la hinchazón postoperatoria, reblandecen el implante y previenen la contractura capsular.

Debido a que una de las quejas más frecuentes de las pacientes es el dolor de espalda y cuello . Hemos desarrollado un método de masaje que permite tratar la espalda y cuello permaneciendo la paciente cómodamente tumbada boca arriba . Ver video

El tratamiento de las cicatrices es parte fundamental en nuestras sesiones postoperatorias. Suele ser necesario utilizar apósitos para tratar las cicatrices y/o aceite de rosa mosqueta. Enseñamos a la paciente a colocarse los apósitos adecuadamente y combinarlos con el aceite de rosa mosqueta.

Es importante cuidar la piel con productos cosméticos o aceites vegetales, ya que es habitual que esta se muestre seca o alterada.

Los ejercicios respiratorios y de movilidad articular que indicamos a las pacientes contribuyen a la adaptación a los implantes y acelerar el proceso de recuperación.

Los implantes de superficie lisa necesitan además de las medidas descritas un masaje específico de movilización, este masaje para ser eficaz debe empezar precozmente (durante la primera semana).

Enseñamos a las pacientes que llevan implantes lisos a darse automasaje de movilización para mantener sus implantes móviles dentro del bolsillo. Los implantes rugosos no necesitan masaje de movilización. Desaconsejamos el masaje de movilización precoz en implantes de superficie rugosa (texturizada).

Las cicatrices axilares cuando presentan adherencias o cuerdas cutáneas se tratan con masaje y ultrasonidos de esta forma mejora la movilidad en la articulación del hombro. Esta perdida de movilidad es temporal y poco a poco se recupera.

 

TRATAMIENTOS DE MANTENIMIENTO Y MEJORA DE LOS RESULTADOS.

No suele ser necesario realizar tratamientos adicionales para mantener o mejorar los resultados. El cuidado de la piel por parte de la paciente con cremas y aceites prolongará los resultados de la cirugía.

 

 

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