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Drenaje linfatico manual y cáncer

El cáncer fue y todavía es considerado por algunos profesionales de la salud como una contraindicación absoluta para el drenaje linfático manual (DLM). Se teme que al acelerar la circulación linfática se pueda favorecer la extensión del tumor a los ganglios linfáticos y de estos a otras zonas corporales. El peligro real del cáncer es su capacidad de extenderse o migrar a otras partes del organismo y asentarse en ellas. Para que se produzca la metástasis a través del sistema linfático, células tumorales se deben desprender del tumor, penetrar en los vasos linfáticos, llegar hasta los ganglios linfáticos, y desde ellos extenderse a través de la sangre o la linfa hacia otro tejido; todo ello en un ambiente hostil a la célula. Este proceso no es meramente mecánico, por el contrario requiere de la participación de varios genes responsables de que las células puedan sobrevivir y reproducirse a distancia. Según el prestigioso oncólogo Joan Massagué “la metástasis se da porque la célula cancerígena ha logrado burlar muchos controles, por suerte, se trata de un proceso muy poco exitoso. Es difícil que la célula acumule todas las funciones que necesita”. Para este investigador “el proceso por el cual el carcinoma in situ de mama pasa a carcinoma invasivo y a metástasis de hueso requiere de la activación de al menos, once genes y sus variantes, cada una con una función diferente”.

La mayoría de los autores consultados indican o en su defecto no contraindican el DLM en pacientes afectados de cáncer, algunos matizan las indicaciones no recomendando el tratamiento sin control médico o directamente sobre zonas tumorales.

¿Puede una paciente en tratamiento para el cáncer de mama recibir sesiones de drenaje linfático manual? ¿Puede el DLM extender un cáncer o provocar una metástasis?

Földi.E y Fóldi.M en Földi, Földi y Kubik (2003) realizan esta última pregunta y contestan; no. Estos autores afirman que las propiedades biológicas de las células cancerigenas y las condiciones del sistema inmune son responsables de la metastización y no factores mecánicos como el masaje. Para ellos el tratamiento del linfedema postcancer o el linfedema maligno no producen metástasis. Basan su afirmación en estudios realizados al realizar linfografias, en estudios sobre animales y citan asimismo un estudio realizado por McNeely en mujeres con linfedema post cáncer de mama en el que demuestra que el tratamiento con DLM no incrementa la metástasis

Viñas (1998) en la misma línea argumental que Földi, afirma “los procesos de metastatización están determinados por las características biológicas de las células cancerosas y por el estado de las defensas del organismo y no por factores puramente mecánicos como puede ser la acción del masaje o el DLM”. Basa sus afirmaciones en estudios realizados en animales y en mujeres operadas de cáncer de mama. Concluye “No nos debe preocupar pues si el proceso neoplásico sigue activo o no en el caso de que sea necesario utilizar el DLM”.

Földi M y Ströbenreuther (2005) dentro de las contraindicaciones del DLM mencionan el linfedema maligno causado por un cáncer activo como una contraindicación relativa, es decir dependerá del médico la aplicación del DLM.

Según Fernández y Lozano (1998) “el estado energético en que se encuentra el enfermo (…), y las características biológicas de sus propias células malignas, determinarán la reproducción de la enfermedad en un nuevo foco. Esto libera al DLM del temor que provocaba su aplicación”.

Para Serra (1997) el cáncer sería una contraindicación relativa al DLM ya que según esta autora la acción mecánica del DLM no parece influir sobre la propagación neoplásica.

Ferrandez, Theys y Bouchet (2002) escriben que el “cáncer evolutivo ya no representa una contraindicación al tratamiento físico del linfedema”. El linfedema postmastectomia es una de las indicaciones principales del DLM en estas pacientes. Estos mismos autores también afirman que el masaje aplicado sobre animales no influye en el número y tamaño de las metástasis aunque la prudencia debe excluir el tratamiento sobre zonas tumorales y concluyen afirmando “aunque esta zona se masajee, no existe ninguna prueba de propagación de células malignas o de un proceso metastático”.

Para Zuther (2005) es necesaria la colaboración con el médico, según este autor no existe a día de hoy ninguna evidencia científica que indique que el DLM u otro tratamiento manual puedan acelerar la extensión del cáncer a otras partes del organismo o contribuir a su crecimiento.

Chikly (2001) afirma que ningún estudio riguroso demuestra que el DLM agrave el cáncer. Según este autor, existen estudios comparativos que demuestran que el tratamiento con DLM no incrementa las metástasis cuando se compara con pacientes no tratados. Chikly, recomienda no trabajar sobre un cáncer activo si el tumor no se ha extirpado y el paciente no está bajo control médico.

Un estudio realizado por Preisler, y Hagen, (1998) en pacientes con cáncer de cuello, demuestra que el DLM no incrementa la recurrencia de la enfermedad y en cambio, aumenta la calidad de vida. Los autores afirman que la excepción al tratamiento es la lymphangiosis carcinomatosa, donde no se descartaría la extensión de las células tumorales. En este último caso el DLM puede estar indicado como paliativo dado el mal pronóstico de la enfermedad.

La casi totalidad de los autores consultados afirman que la prescripción y el control médico en el tratamiento de estas pacientes es imprescindible.

Bibliografía:
CHIKLY, BRUNO: Silent Waves. Theory and Practice of Lymph drainage Therapy. Arizona (USA) 2001.
FERNÁNDEZ ADORA y LOZANO CONXITA: Drenaje linfático manual. Ediciones Nueva Estética. Barcelona.1998.
FERRANDEZ, JEAN CLAUDE; THIES, SERGE; BOUCHET, JEAN-YVES: Reeducación de los edemas de los miembros inferiores. Ed Másson. Barcelona. 2002.
FÖLDI, FÖLDI Y KUBIK: Texttbook of Lymphology for Physicians and Lymphedema Therapist. Urban And Fischer (2003). Germany.
FÖLDI,M ; STRÖBENREUTHER,R: Foundations Of Manual Lymph Drainage (3ª edición). Elsevier Mosby. 2005
JOAN MASSAGUÉ: "Es posible frenar el proceso de metástasis" Diario medico. 17 de marzo de 2005. www.diariomedico.com
SERRA ESCORIHUELA, MARGARITA: Flebolinfedema. Clínica y tratamiento. Grupo FAES. Barcelona. 1997.
SERRA ESCORIHUELA , MARGARITA: Linfedema, métodos del tratamiento aplicados al edema del miembro superior post-mastectomía. Grupo FAES.
VIÑAS, FREDERIC: La linfa y su drenaje manual. Editorial Integral. Barcelona. (4ª edición). 1998.
ZUTHER, JOACHIM E. : Lymphedema Management. The compressive Guide for practitioners. Thieme. Germany. 2005.
PREISLER VK, HAGEN R, HOPPE F. Indications and risks of manual lymph drainage in head-neck tumors. Laryngorhinootologie. 1998 Apr;77(4):207-12.

Palabras clave: drenaje linfático manual, cáncer, metastasis.

1 comentario:

  1. me han resultado de mucha utilidad estos comentarios, ya que soy masoterapeuta y me ha tocado u caso de un paciente con cancer hepatico

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